domingo, 16 de noviembre de 2008

Alegría

Por fin encuentro un motivo para escribir una nueva entrada. No es que antes no tuviera motivos pero es que los que tenía no me motivaban, y un motivo que no motiva, menuda mierda de motivo. Pero eso me lo guardo para otra entrada, que me lío.

El motivo es la alegría.

Alegría empañada por un sentimiento de vértigo que no se si había sentido antes.
Todo se debe a que he recuperado parte de mi vida, una parte que sabía que no estaba, pero no era consciente de hasta que punto me faltaba.
Recuperar una amistad perdida es bonito, pero me he dado cuenta de que este fin de semana he recuperado mucho más que eso. He recuperado un apoyo que había dejado la mesa coja. Aunque no he sido plenamente consciente todo este tiempo porque me empeñaba en presionar el lado opuesto para no ver hasta que punto cojeaba.
Ahora siento que hemos perdido casi dos años, pero quedan muchos más. Me he perdido los dos primeros años de Sara, verla empezar a andar, a hablar. Pero bueno eso ya no se puede cambiar y aún me quedan muchas cosas que disfrutar con ella.
Ahora debo intentar no querer recuperar ese tiempo. Ese tiempo ya se fue, ahora hay que mirar al frente.

Pero al final lo que siento es ALEGRÍA.